El punto -G

El punto G (cuyo nombre proviene del alemán Ernst Gräfenberg) es una zona anatómica situada en la parte frontal de la vagina a unos 2 ó 3 centímetros de la entrada que presionada puede inducir un placer más intenso, duradero y localizado.

Para localizar y el estimular el punto G la mujer necesita estar ya excitada debido a que esta superficie sólo es perceptible esta manera. Para empezar, lo mejor es que usemos el tacto. Una vez localizada la zona se debe estimular frotando mientras ejercemos cierta presión hacia arriba (hacia el monte de Venus). El ritmo y la presión dependen de la mujer, ya que como sabemos, cada persona tiene unos gustos y preferencias; así que, tanto para esto como para la localización más o menos exacta es importante una buena comunicación con la pareja sexual.

ampliacion-punto-g-1024x520

Cuando el punto G es presionado, contacta indirectamente con el cuerpo interno del clítoris, es por ello que esta zona no funciona a parte ni puede ser estimulada en cualquier ocasión que el clítoris no esté erecto (pene y clítoris son el mismo órgano salvo que la mayor parte del pene está fuera del cuerpo y la del clítoris dentro). Es decir, que si estás en tu casa con los mismos niveles de excitación que te pueda producir ver la Teletienda, pues por mucho que busques, no vas a encontrar gran cosa (a menos que la Teletienda te excite, que entonces bueno).

Para que nos entendamos, una vez queda claro que el punto G no es “un botón mágico” sino un área, podemos concluir que no todas las mujeres tienen por qué localizarlo justo en la misma zona exacta ya que puede variar según el cuerpo de cada una. Luego, también hay mujeres que no lo localizan porque, o bien no son estimuladas de forma correcta, o bien no son capaces de sentirlo.puntog

La mejor forma para estimular el punto G no es precisamente la penetración (a menos que tengas el pene de Nacho Vidal, la erección sea turgente y el glande quede inclinado hacia arriba). Si el pene del amante cumple con estas condiciones, con una penetración desde atrás o en la postura del misionero, sin penetración profunda, el punto G podrá ser estimulado correctamente.

En cualquier caso las mejores formas de estimulación serán un dildo específico o los dedos corazón y anular (los dedos que dobla Spiderman cuando va a lanzar la telaraña) de tu pareja sexual (hacerlo una misma es un poco complicado, aunque se puede probar). El movimiento más adecuado para acariciar el punto G es doblar de forma repetitiva los dedos como si quisieras decir “ven” con ellos.

Es preciso recordar que a algunas mujeres esta estimulación en la zona no les produce placer, puesto que al estar cerca de la uretra y la vejiga la presión que pueda ejercerse les produce ganas de orinar, si bien es cierto que el tener ganas de orinar durante los primeros segundos de estimulación es normal. Puedes probar, y si esas ganas de orinar se sustituyen por placer, enhorabuena: has encontrado tu Punto G. Si las ganas de orinar no se pasan y hay incomodidad, para, tampoco vas a hacer algo a disgusto.

Importante:

– No se trata de acabar la faena y ya, se trata de descubrir técnicas y pasárselo bien. A diferencia de los hombres, las mujeres tardan más en llegar al orgasmo, así que en estos casos es mejor dejar las prisas a un lado.

– Se puede variar la intensidad del movimiento dependiendo del gusto.

– No a todas las personas les gusta lo mismo ni de la misma forma.

Referencias:

http://blogs.elpais.com/apuntes-cientificos-mit/2013/11/al-grano-con-el-punto-g.html

Escrito por María Esclapez

María Esclapez

Psicóloga especializada en Sexología Clínica y Terapia de Parejas. Sex Coach.

Utilizamos cookies para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación. Para continuar navegando por nuestra web, debes aceptar su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información en nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies