Tensión sexual no resuelta: hay que resolverla, ¿sí o no?

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Los pros y contras de resolver la tensión sexual

¿Sentir deseo por una persona es tener tensión sexual? No exactamente. La tensión sexual, si se da, ha de ser recíproca. Es decir, estaríamos hablando de la existencia de un fuerte deseo sexual entre dos personas. Si  este deseo sexual solamente se da en una persona, estaremos hablando simplemente de deseo. El hecho de que sea mutuo es lo que lo hace “especial”. ¿Qué pasa cuando nos encontramos en una situación de estas características? Pues que nos surgen mil dudas acerca de cómo reaccionar y enfrentarnos a ella ¿Resuelvo la tensión sexual o no la resuelvo? ¿Sigo con el juego o no? ¿Estoy siendo infiel a mi pareja actual si sigo el juego pero no tengo contacto sexual con la persona que me atrae? ¿Por qué me atrae y no puedo dejar de pensar en ella?

Antes de resolver todas estas interesantes cuestiones, lo importante es identificar la tensión sexual no resuelta (TSNR) en caso de haberla para, como decía al principio, saber identificar este contexto de un contexto de mero deseo sexual unilateral.

La TSNR es una atracción sexual recíproca que NO se puede consumar, por el motivo que sea. Esto quiere decir que no solamente se da en personas con pareja, si no que puede darse entre personas que, por ejemplo, trabajan juntas o simplemente son amigos.

¿Qué señales se han de tener en cuenta para saber si lo que está ocurriendo entre dos personas es TSNR?

A nivel fisiológico ambos podéis sentir el típico cosquilleo en el estómago de cuando te gusta alguien (o como comúnmente se suele decir “sentir mariposas en el estómago”), una ligera taquicardia, respiración acelerada y enrojecimiento, así como algo que muchas veces pasa desapercibido porque la mayoría de personas desconocemos que este es un claro ejemplo de nerviosismo: el aumento de las pupilas. Por otra parte, a nivel conductual, podéis ejecutar desde conductas casi involuntarias como desviar la mirada o tocarse el pelo a conductas o comportamientos intencionados como la realización de juegos de palabras, frases con doble intención o gestos seductores.

¿Qué es lo que hace que surja y se mantenga la TSNR?

Aunque no siempre puede coincidir los factores de inicio con los de mantenimiento de la conducta, en este caso suelen ser muy parecidos:

  • Deseo
  • Transgresión de la norma
  • La incertidumbre de no saber si a la otra persona también le gustas
  • Retroalimentación del deseo. Al ser el encuentro erótico algo que no se puede alcanzar, se idealiza y termina convirténdose en un estímulo mental continuo, o lo que es lo mismo, una fantansía sexual.

DATO CURIOSO: El sitio en el que más TSNR hay es en el trabajo

¿Es recomendable resolver la tensión sexual?

Depende. Puedes resolverla por tu cuenta (mastrubándote pensando en esa persona que te atrae tanto) o puedes resolverla teniendo un encuentro con la persona deseada. Esto último puede ser muy bueno dada la pasión que se ha ido generando con el tiempo o puede ser muy malo puesto que el tiempo y las expectativas sobre posibles encuentros pueden ayudar al desarrollo de fantasías sexuales idealizadas que no se asemejen a la realidad y permitan emerger un sentimiento frustración. La decisión de lanzarse a la piscina de una forma u otra la tiene cada uno/a, porque también hay que tener en cuenta qué implica esa resolución más allá del contexto sexual (me refiero a si afecta al trabajo, a una relación de pareja, a una amistad, etc). De todas formas, es cierto que, si la TSNR no se ‘resuelve’ ni siquiera con la masturbación y la fantasía, tanto en hombres como en mujeres se pueden dar una especie de ‘síntomas secundarios’ muy curiosos: los hombres pueden tener erecciones y poluciones nocturnas e incluso pueden proyectar este deseo sobre otras personas, y las mujeres pueden desarrollar un ciclo menstrual irregular. Cabe decir que, cuando todo esto acaba porque desaparece la  TSNR, todo vuelve a la normalidad.

Si no quieres ‘caer en la tentación’ puedes probar a aprovechar ese deseo que te provoca dicha situación para crear fantasías sexuales que te ayuden a trabajar tu deseo sexual, tengas pareja o no. Y no te rayes por fantasear con otras personas aún teniendo pareja, desarrollar en tu imaginación situaciones excitantes es completamente normal y con ello no haces daño a nadie. De hecho, si la tienes y tienes una TSNR con otra persona, no te sientas culpable, no estás siendo infiel sólo por esto; ahora bien, también es verdad que no puedes dejar que esta situación sobrepase los límites del respeto establecidos previamente con tu pareja. Llegados a este punto es importante pensar y controlar hasta dónde deseas llegar. Lo que está claro es que es normal sentir atracción hacia otras personas. De hecho, hay parejas que, gracias a haber vivido una TSNR con una tercera persona se han dado cuenta de que el deseo sexual había menguado en su relación porque ésta iba mal y han podido trabajarla asistiendo a terapia de pareja con un profesional.

Sea cual sea tu caso, si estás en una situación similar o parecida y necesitas ayuda profesional, puedes escribirme a

info@diariodeunasexologa.es

Escrito por María Esclapez

María Esclapez

Psicóloga especializada en Sexología Clínica y Terapia de Parejas. Sex Coach.