¿Por qué nadie se enamora de mí?

¿Por qué nadie se enamora de mí? ¿Por qué nunca consigo mantener una relación estable al 100%?

Seguro que más de uno se ha preguntado alguna vez algo parecido. Normalmente la respuesta a esto es algo parecido a “todos locos menos yo” o dicho de otra manera, tendemos mucho hacia el victimismo; vemos la paja en el ojo ajeno pero la viga en el nuestro no. ¿Estamos seguros de que la responsabilidad de nuestro problema relacional es de los demás? Pues por mucho que queramos echar la culpa a los demás, lamento deciros que en estos casos, la mayoría de veces la culpa es nuestra. ¿Por qué entonces no analizar qué es lo que estamos haciendo mal para no volver a repetir la misma conducta y volver a pasarlo mal una y otra vez?

¿Qué factores intervienen en que las relaciones que tienes nunca salgan bien?

El modelo de seducción

Te atrae un tipo de persona más que otra. Yo por ejemplo he oído muchas veces eso de “yo es que necesito a alguien a mi lado que me de caña” o “es demasiado bueno/a para mí”, así como “No podría estar con alguien como yo, soy muy dominante”. Al final todos buscamos a un tipo de persona concreto con el cual tenemos más afinidad y feeling; sin embargo cambiar el patrón de personas con las que solemos juntarnos puede ser algo beneficioso para nosotros y para la estabilidad de la pareja. Si eres una persona que “choca” mucho con gente dominante y proactiva y estás cansado de que con tus parejas siempre “salten chispas” (y no en el mejor de los sentidos), puede que sea recomendable empezar a fijarte en otras personas con un tipo de personalidad más tranquila. Sé y tengo en cuenta que no mandamos en nuestros gustos y que es muy difícil querer fijarse en otras personas sin que la atracción sea algo espontáneo, pero por probar no pasa nada. A lo mejor terminas sorprendiéndote a ti mismo/a.

Modelo de relación

En este caso un modelo de relación o apego disfuncional basado en:

  • La dependencia emocional
  • Hacer de madre/padre con la pareja. Esto quiere decir que tratamos a la pareja con excesiva preocupación por todo y sobreprotegiéndola de cualquier cosa, como si fuera nuestro hijo/a.
  • Hacer de hijo/hija con la pareja. Esto es muy común verlo en las mujeres con comentarios como “quiero a alguien que me proteja y me cuide”. Es una pena pero esto no es más que un reflejo de que todavía arrastramos estas creencias machistas de que las mujeres necesitamos a un hombre que nos cuide y nos proteja de la vida, en general.
  • La otra persona tiene otro modelo de relación o de apego que no tiene nada que ver con los anteriores, sea sano o disfuncional.

Las personas con apegos disfuncionales y muy rígidas en su conducta y cognición suelen tener tendencia a repetir y reforzar este patrón de comportamiento relacional porque piensan que “las equivocadas no son ellas”, que son los demás los que les toman el pelo, que siempre lo dan todo pero no reciben nada y que las víctimas de todo son ellas.

Si te has sentido identificada/o con alguno de estos criterios pero todavía te sigues preguntando qué puedes hacer al respecto, yo te recomendaría que te hicieras la siguiente pregunta: “¿Para qué quiero tener pareja?” Esta parte es importante porque hay quienes buscan pareja para no sentirse solo/a, y esto no es un buen motivo para tener pareja. De hecho, déjame decirte que si esta tu motivación para estar con alguien empiezas muy mal.

Eres muy exigente

Exiges tanto que casi parece que seas una oferta de empleo de Infojobs.

Si consideras que esto te define, piensa lo siguiente:

  • ¿Cuánto de lo que le pides a tu pareja o posible pareja lo cumples tú?
  • ¿Pides tanto por reconocimiento y aprobación social o familiar o porque realmente lo necesitas? Si lo necesitas o necesitas que alguien sea de una manera determinada, ¿te has parado a pensar que estar con alguien por “necesidad” no es sano? Otra cosa muy distinta es que haya pequeñas diferencias de comportamiento que puedan trabajarse o gestionarse, que no es lo mismo que querer que la otra persona sea alguien completamente distinto.
  • ¿Eres muy exigente porque en el fondo estas peticiones son inalcanzables y en el fondo esto no es más que una excusa para no tener pareja?

Hay un inconsciente miedo al rechazo

¿Cómo vives tus rechazos emocionales? No es sano vivirlos como una cuestión de vida o muerte o como si no valieras para nada o nadie te quisiera. Los rechazos hay que tomarlos como un aprendizaje, no son más que el reflejo de que la relación no iba por buen camino y ha sido mejor cortar que seguir y alargar más el sufrimiento.

Por último, piensa, ¿realmente quieres tener pareja?

Hay personas que tienen pareja “porque es lo que hay que hacer”, está socialmente bien visto y es algo aprobado por todos. Inconscientemente te obligas, pero realmente no quieres, estar mejor solo/a. No te engañes a ti mismo/a.


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Escrito por María Esclapez

María Esclapez

Psicóloga especializada en Sexología Clínica y Terapia de Parejas. Sex Coach.